Automatización de Estudios Energéticos: Fijo, Indexado y Multigestión
Actualizado: 8 oct

¿Cansado de pasar horas en Excel recreando simulaciones de ahorro que cambian cada vez que toca un precio? ¿Te suena esa sensación de llegar tarde a la renovación de un cliente porque calcular el impacto de un indexado frente a un fijo te llevó media mañana? Si gestionas decenas o cientos de contratos como Asesor Energético, sabes que el estudio energético ya no es un PDF bonito que envías una vez al año: es tu herramienta de venta, tu argumento de valor y, si no está automatizado, tu mayor cuello de botella.
En 2026, el mercado eléctrico español vive en un equilibrio inestable entre tarifas fijas que buscan seguridad, indexadas que prometen ahorro (pero exigen vigilancia constante) y multigestión de carteras con docenas de CUPS distintos. Si sigues armando estudios a mano, estás perdiendo clientes frente a asesores que entregan propuestas en minutos.
Evolución del estudio energético
Hace cinco años, un estudio energético era un documento estático: descargabas el SIPS, sumabas consumos en una hoja de cálculo, aplicabas precios de dos o tres comercializadoras y mandabas un PDF con gráficos simples. Funcionaba porque los clientes compraban confianza, no velocidad. Pero el sector ha cambiado radicalmente.
Hoy, el estudio energético se ha convertido en una herramienta dinámica de asesoramiento continuo. Los clientes empresariales (especialmente PYMES) ya no aceptan que les digas "te ahorro un 15%" sin entender el porqué. Quieren ver:
Comparativas hora a hora entre lo que pagan con su tarifa fija actual y lo que pagarían con una tarifa indexada y sus consumos reales.
Simulaciones de optimización de potencia que demuestren, maxímetro en mano, si están pagando de más por kilovatios que nunca demandan.
Escenarios múltiples: ¿Qué pasa si cambian su patrón de consumo? ¿Y si instalan autoconsumo fotovoltaico en seis meses?
Esta evolución responde a tres factores estructurales del mercado español 2025-2026:
La volatilidad del pool tras la crisis energética 2021-2023 dejó marcas profundas. Muchos clientes se quemaron con indexadas en los peores meses y ahora desconfían. Pero también hay clientes que entienden que, con precios del mercado mayorista más moderados, el indexado vuelve a ser atractivo si se vigila. Tu estudio debe poder modelar esta incertidumbre con datos históricos y proyecciones, no con tu intuición.
Las penalizaciones por excesos de potencia también pesan. En las tarifas de seis periodos, el exceso se paga de forma distinta según el periodo en que se produce, así que no cuesta lo mismo superar la potencia contratada en horas punta que de madrugada. Si tu estudio no lo desglosa con los datos del maxímetro, estás dejando dinero sobre la mesa.
La multigestión es la norma, no la excepción. Cadenas de tiendas, franquicias, empresas con varias naves industriales: todos tienen múltiples CUPS. Hacer estudios uno a uno ya no escala. Necesitas poder trabajar con los datos de todos sus puntos a la vez y comparar resultados por sede, por provincia o por tipo de actividad.
Las asesorías que automatizan sus estudios energéticos responden antes y con propuestas más claras. Las que siguen en Excel compiten en desventaja frente a equipos comerciales que trabajan con software propio.
Anatomía de un estudio ganador
No todos los estudios energéticos generan ventas. Algunos solo generan confusión. ¿Qué diferencia a un estudio que cierra contratos de uno que acaba en la papelera del cliente?
Datos reales, no medias anuales ficticias
El error más común que vemos en asesorías sin automatización: usar consumos promedio o estimados de facturas. Un estudio energético potente arranca siempre de los datos reales del punto de suministro: el SIPS y la curva de carga horaria o cuarto-horaria, que obtienes de la distribuidora con la autorización del cliente. Ahí está la verdad del cliente: cuándo consume, cuánto demanda en cada periodo tarifario, dónde están sus picos de potencia.
Sin esta base, cualquier comparativa entre fijo e indexado es especulativa. Con ella, puedes demostrar que un cliente con consumo concentrado en valle (madrugadas, fines de semana) está tirando dinero si está en una tarifa plana sin discriminación horaria.
Simulación comparada: fijo vs. indexado vs. híbrido
El mercado eléctrico español ofrece básicamente tres estrategias de contratación:
Tarifa fija: precio por kWh estable durante todo el contrato (normalmente 12 meses). Seguridad total, pero pagas una prima de riesgo. Ideal para clientes aversos a sorpresas o con perfiles de consumo muy rígidos.
Tarifa indexada (pool más un margen): el precio varía cada hora (o cada día, según comercializadora) siguiendo el mercado mayorista. Potencial de ahorro alto cuando el pool está bajo, pero requiere vigilancia. Algunos asesores cobran un fee de gestión mensual precisamente por este servicio de monitorización.
Estrategias híbridas o por tramos: cada vez más comercializadoras permiten contratar parte de la energía en fijo y parte en indexado, o ajustar precios por periodo tarifario (P1/P2/P3 con precios diferenciados). Esto es oro para clientes sofisticados con patrones estacionales (ej: heladerías con pico en verano).
Un estudio ganador simula los tres escenarios con los consumos reales del último año. Usa precios históricos del pool (disponibles públicamente en REE o OMIE) para retroproyectar cuánto habría pagado el cliente con cada estrategia. Esto elimina la percepción y la convierte en evidencia.
Y aquí está la ventaja de automatizar: hacerlo a mano para un solo cliente lleva horas, y para toda una cartera, semanas. Con una plataforma especializada que calcula y genera el estudio en un mismo proceso, puedes preparar centenares de estudios sin rehacer hojas de cálculo.
Lenguaje visual: gráficos que venden
Los números aburren. Los gráficos venden. Tu cliente no quiere ver una tabla de Excel con 8.760 filas (las horas del año). Quiere ver:
Un gráfico de barras comparativo que muestre su factura anual actual vs. lo que pagaría con las dos mejores alternativas que le propones.
Una curva de consumo horario con colores que identifique visualmente sus periodos de consumo punta (rojos) y valle (verdes), vinculada a recomendaciones concretas ("Si desplazas el turno de noche una hora antes, ahorras [X] €/año").
Un desglose en tarta o donut de su factura actual: cuánto paga por energía, cuánto por potencia, cuánto por peajes/impuestos. Esto educa al cliente y le permite ver que optimizar potencia puede tener tanto impacto como cambiar de comercializadora.
Este tipo de visualización no es un lujo estético: ayuda a que el cliente entienda la propuesta y confíe en ella. Un PDF con gráficos claros, tu marca y las advertencias legales necesarias transmite mucho más que un correo con una hoja de cálculo adjunta.
Propuesta de acción clara y cuantificada
El estudio no termina con la comparativa. Termina con la recomendación. Y esa recomendación debe ser accionable, clara y con un ROI explícito:
"Recomendamos cambiar a una tarifa indexada con la comercializadora X. Ahorro estimado el primer año: [X] € ([Y] % frente a tu tarifa actual). Riesgo: volatilidad del mercado. Mitigación: servicio de alerta mensual incluido."
"Recomendamos reducir tu potencia contratada en P1 de [X] kW a [Y] kW, por encima del máximo que has registrado. Ahorro anual en el término de potencia: [Z] €."
Esta sección es donde demuestras que no eres un comercial que busca comisión, sino un asesor que optimiza su negocio. Y, de paso, justificas por qué el cliente debería pagarte un fee de gestión recurrente o aceptar un contrato con cláusula de éxito.
Simulaciones Indexado vs Fijo con datos reales
Entremos en detalle técnico. ¿Cómo se construye una simulación robusta que resista las preguntas del CFO de una PYME de 200 empleados?
Paso 1: Carga y limpieza de la curva de carga
La curva de carga horaria o cuarto-horaria del CUPS la obtienes de la distribuidora con la autorización del cliente, y el SIPS (Sistema de Información de Puntos de Suministro) completa los datos del punto. Cada distribuidora tiene su formato (Iberdrola Distribución, e-distribución, Naturgy, etc.), pero desde hace unos años hay cierta estandarización en CSV.
Problema común: valores nulos, saltos de hora (cambios horarios marzo/octubre), errores de lectura del contador. Una plataforma automatizada debe:
Detectar y rellenar gaps con interpolación lineal (si el hueco es corto) o marcarlo como "dato no fiable".
Normalizar formatos de fecha/hora.
Validar que la suma de consumos coincide con lo facturado por la comercializadora en ese periodo, dentro de un margen razonable.
Esto parece trivial, pero en la práctica es donde se va buena parte del tiempo en Excel. Has importado el CSV, pero resulta que hay comas en lugar de puntos, o las fechas están en formato anglosajón. A las dos horas estás maldiciendo en lugar de vendiendo.
Paso 2: Segregación por periodos tarifarios (P1/P2/P3/P4/P5/P6)
Desde 2021, España usa la tarifa de acceso 2.0TD (baja tensión <15 kW) con tres periodos (P1 punta, P2 llano, P3 valle) o la 3.0TD (baja tensión >15 kW) con seis periodos. Los horarios cambian según temporada (invierno/verano) y día de la semana.
Tu simulación debe:
Clasificar cada hora del SIPS en su periodo tarifario correspondiente.
Sumar consumos agregados por periodo: kWh en P1, kWh en P2, kWh en P3.
Esto es crítico porque los precios del pool varían según la hora, pero muchas tarifas fijas ofrecen precios diferenciados por periodo. Si no segregas bien, tu comparativa es inútil.
Paso 3: Aplicación de precios de mercado
Aquí es donde la magia ocurre. Necesitas tres conjuntos de datos:
Precios históricos del pool horario (disponibles en OMIE o REE). Ejemplo: si en una hora el pool cerró en 68,45 €/MWh y tu cliente consumió 12 kWh, la energía de esa hora le costó en el mercado 12 × 0,06845 = 0,82 €, antes de márgenes, peajes e impuestos.
Precios de tarifas fijas de las comercializadoras que trabajas. Aquí viene el problema: las comercializadoras no publican tarifarios históricos abiertos. Necesitas mantener una base de datos actualizada. En Kiwatio, el Comparador de tarifas incluye las tarifas fijas e indexadas de las comercializadoras para que no tengas que mantener esa base de datos a mano, algo muy difícil para un asesor que trabaja solo.
Mark-ups y fees de gestión (si aplica). Muchas comercializadoras en indexado no venden a pool puro, sino pool + X €/MWh de margen. Ese margen debe estar en tu simulación o estás comparando peras con manzanas.
Paso 4: Cálculo total y desglose de costes
Una factura eléctrica tiene tres grandes bloques:
Término de energía (€/kWh consumido): aquí es donde comparas fijo vs. indexado.
Término de potencia (€/kW y día): incluye peajes y cargos regulados, aunque muchas comercializadoras le añaden su propio margen. Si optimizas la potencia, este bloque baja.
Impuestos y otros conceptos (Impuesto Especial sobre la Electricidad, IVA, alquiler del contador...): regulados, pero debes incluirlos para que el cliente vea el coste real.
Tu simulación debe sumar estos tres bloques para cada escenario:
Escenario A (Tarifa actual): X €/año.
Escenario B (Fija optimizada): Y €/año.
Escenario C (Indexada pool + mark-up): Z €/año.
Y generar una tabla resumen con una fila por escenario y columnas para energía, potencia, impuestos, total y ahorro frente a la tarifa actual. Es lo primero que mira el cliente: en una sola vista entiende cuánto paga hoy, cuánto pagaría con cada opción y qué riesgo asume.
Multigestión: estudios para clientes con muchos puntos de suministro
Cuando un cliente tiene varias tiendas, naves u oficinas, el estudio deja de ser un documento y se convierte en una pequeña cartera dentro de la tuya. Lo primero es tener todos sus puntos de suministro en la misma ficha, con sus contratos, tarifas, potencias, precios, descuentos y fechas de renovación, para que nadie trabaje con datos de hace un año.
A partir de ahí, cada punto merece su propio cálculo. La potencia óptima de una nave no se parece a la de una oficina, y una sede puede encajar en una tarifa fija mientras otra sale mejor en indexado. El Comparador de Kiwatio calcula la potencia óptima de cada punto de suministro y permite preparar centenares de estudios personalizados, así que puedes estudiar cada sede sin empezar de cero.
Las fechas de renovación son la otra mitad del trabajo. En un cliente con muchos puntos rara vez vencen todos los contratos a la vez, y cada vencimiento es una ocasión para revisar condiciones o para negociar varios puntos juntos.
El estudio como herramienta de venta continua
Un estudio energético bien hecho no se envía una vez al año para luego olvidarlo. Con datos reales, escenarios comparados y una recomendación clara, se convierte en tu mejor argumento comercial y en el motivo para volver a hablar con el cliente cada vez que cambia el mercado o su forma de consumir.
Si quieres ver cómo preparar estudios con tarifas fijas e indexadas y potencias optimizadas en Kiwatio, puedes revisar la plataforma o solicitar una demo.









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